La colaboración del Museo de La Vila Joiosa y el MARQ permite la restauración de un ánfora del S. II utilizada para el enterramiento de un bebé

Los laboratorios de restauración del Museo de La Vila Joiosa y del Museo Arqueológico Provincial de Alicante (MARQ) han trabajado conjuntamente durante los últimos meses en la restauración de diversas piezas que serán expuestas en la exposición del MARQ “La Vila Joiosa: Arqueologia i Museu”, organizada entre el Ayuntamiento de La Vila Joiosa y la Diputación de Alicante. La exposición se inaugurará a principios de diciembre y estará abierta al público hasta finales de febrero y en ella se podrá ver, por primera vez fuera de La Vila, el ánfora utilizada para un enterramiento infantil de la necrópolis de La Creueta.

Uno de los objetos más interesantes restaurados por el MARQ es un enterramiento infantil dentro de un ánfora, es decir, una gran vasija para el transporte de alimentos por mar (s. II d. C.) que se encontró en la necrópolis de la Creueta (tumba 64).

El interior de la pieza se excavó en mayo de 2008 en la sala de Arqueología del Museo de la Vila Joiosa durante una semana, lo que levantó una gran expectación del público, que pudo incluso participar en las partes menos delicadas del trabajo. Como se preveía, en su interior se hallaron los restos del bebé, que con frecuencia se enterraban dentro de ánforas.

Consuelo Roca, arqueóloga especialista en antropología forense y técnica del MARQ, ha estudiado igualmente los restos humanos, concluyendo que corresponden a un individuo de sexo indeterminado de unos 9 meses.

La restauración ha tratado por separado los restos del ánfora y los del bebé. Para ello primero se consolidaron los restos humanos, separándolos en tres bloques: cabeza, cuerpo y extremidades inferiores. Por otra parte, está el ánfora de cerámica, que una vez limpia, desalada y unidos sus fragmentos, volverá a recibir la inhumación en la misma posición original.
La restauración no ha pretendido devolver al ánfora su aspecto original, de envase para el transporte de alimentos, sino que al cambiar su uso y convertirse en recipiente de una tumba, se ha procedido a una limpieza no en profundidad, que permita mantener el aspecto de enterramiento.
En total, el laboratorio y Taller de Restauración del MARQ ha restaurado 19 piezas para la exposición, entre ellas 16 de los fondos del Museo de La Vila Joiosa y 3 de fondos propios. Destacan también un cuenco-trípode fenicio, una punta de lanza ibérica, un espejo romano de bronce, tres frascos de perfume y una cucharilla cosmética de hueso romanos, una hoz islámica de hierro y otras piezas antiguas de hierro y bronce.

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