Alergología de la Marina Baixa participa en un estudio que ha descubierto un nuevo alérgeno en la piel del tomate

August 22, 2011 por  
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Cuando se es alérgico a un determinado alimento, la práctica de ejercicio físico puede provocar lo que se conoce como “anafilaxia por esfuerzo” .

La Sección de Alergología del Hospital Marina Baixa participa en un estudio realizado por un equipo de investigadores españoles en el que se ha descubierto un alérgeno, hasta ahora desconocido, en la piel del tomate.

El objetivo de dicho estudio, publicado en Food Chemistry, era identificar nuevos alérgenos del tomate a través de técnicas de biología molecular, lo que ha permitido encontrar el alérgeno denominado ARP60S relacionado con la sensibilización alérgica.

Para el estudio se ha rastreado una “biblioteca de ADN” de piel de tomate usando suero de pacientes alérgicos al tomate. Así, se ha identificado un clon que se corresponde a un proteína ribosomal ácida (ARP60S), que se ha comparado con otros alérgenos descritos, lo que ha permitido comprobar que se trata de un alérgeno del tomate no identificado previamente, muy similar a alérgenos de almendra y de hongos, y con capacidad de producir alergia, aunque su importancia exacta todavía es desconocida.

Investigaciones anteriores de este mismo grupo estiman que la prevalencia de sensibilización al tomate en la costa mediterránea de España es de aproximadamente un 6,5 por ciento entre pacientes alérgicos, mientras que en el mundo, la valoración de alergia a dicho alimento se sitúa en aproximadamente un 0,3 por ciento.

Según el jefe de sección de Alergología del Hospital Marina Baixa, el doctor Carlos Hernando de Larramendi, esto sugiere que, como en otros tipos de alergia, existe una gran diferencia entre “estar sensibilizado” a un alimento y “ser alérgico”. “Según avanzamos en nuestro conocimiento nos encontramos con nuevos interrogantes a los que responder”, ha añadido Hernando de Larramendi.

Alergia a alimentos: no solo un problema de niños

Hasta hace poco, hablar de alergia a los alimentos era prácticamente hablar de niños. Sin embargo, esto está cambiando y en los últimos años, no sólo afecta cada vez más a personas adultas sino que está adquiriendo una enorme importancia dentro del conjunto de las enfermedades alérgicas.

Cabe destacar, que en España, la alergia a los alimentos es una enfermedad que afecta a un 8 por ciento de la población infantil y a un 2 por ciento de la población adulta.

Según el jefe de la sección de Alergología del Hospital Marina Baixa, este tipo de reacción se produce cuando una persona “sensibilizada” a un determinado alimento, es decir, con anticuerpos de un tipo especial, conocidos como inmunoglobulina E contra ese alimento, tiene una respuesta anormal y exagerada ante la ingesta de ese alimento, aunque los síntomas también pueden desencadenarse por el contacto o la inhalación de estos alérgenos.

“En este sentido, es importante diferenciar la alergia a alimentos (reacción inminológica mediada por la inmunoglobulina E) de otros problemas de reacciones adversas a alimentos de causa tóxica, infecciosa, intolerancia, o de otros mecanismos inmunológicos no alérgicos”, ha añadido el doctor Hernando de Larramendi.

Los primeros síntomas de la alergia a un determinado alimento suelen aparecer antes de una hora de haber mantenido un contacto con el alimento responsable, aunque ocasionalmente pueden producirse reacciones alérgicas más tardías.

Los síntomas pueden ser diversos y muy variables, desde un leve picor alrededor de la boca, hasta cuadros graves (anafilaxia) que precisan atención hospitalaria, pudiendo existir, en algunos casos, riesgo de muerte.

En este sentido, los síntomas más frecuentes son los cutáneos (prurito, enrojecimiento, habones, urticaria), pero las reacciones son más graves si se acompañan de otro tipo de síntomas (gastrointestinales como vómitos o diarrea, respiratorios como ahogo, o cardiovasculares como hipotensión y mareo).

Anafilaxia por esfuerzo: relación entre la alergia alimentaria y el ejercicio físico

La anafilaxia es el proceso alérgico de mayor gravedad y entre sus síntomas principales se encuentra el picor generalizado, urticaria, hinchazón facial, tos, pitos, fatiga en el pecho, hipotensión y shock.

Según el explica el doctor Hernando de Larramendi, los alimentos y los medicamentos son una de las causas más importantes de anafilaxia. En algunas ocasiones y cuando se es alérgico a un determinado alimento, la práctica de ejercicio físico puede provocar lo que se conoce como “anafilaxia por esfuerzo”.

“Lo más llamativo de este cuadro es que un paciente puede ingerir sin problemas un alimento a diario sin presentar ninguna clase de síntomas, y el día en que realiza el ejercicio, que no siempre tiene que ser violento (caminar, bailar…), puede aparecer, habitualmente en un plazo de hasta 4 horas después de ingerir el alimento)”, ha matizado.

Esto supone que a diferencia de otros tipos de alergia inmediata al alimento, el paciente no suele sospechar la causa del problema, más aun si sabemos que entre los alimentos más frecuentemente implicados en este cuadro se encuentra un alimento tan común como la gliadina del trigo, es decir el pan o la pasta, por ejemplo.

Parece que en algunos pacientes, el ejercicio, aunque sea el más conocido, no es el único factor que puede influir en la aparición de reacciones “sólo ocasionales” ante la ingesta de determinados alimentos. Se han descrito otros factores como la toma previa de fármacos, especialmente antiinflamatorios, el estrés, la toma de alcohol, influencias hormonales, etc.

En la anafilaxia de esfuerzo, la prevención se realiza evitando ingerir los alimentos implicados, aunque en ocasiones podría ser suficiente evitar realizar un esfuerzo físico hasta cuatro horas después de haber comido. En este sentido, cabe destacar que si el paciente tiene en cuenta todas las medidas preventivas, la realización de un ejercicio físico es una actividad segura.

Ante la aparición de los primeros síntomas, los expertos aconsejan suspender el ejercicio, sentándose en el suelo. “Estos pacientes deben estar instruidos en el manejo de adrenalina autoinyectable, el fármaco que “salva vidas” en las reacciones alérgicas graves y que deben llevar encima. Cuando aparece algún signo de mayor gravedad tras la administración de adrenalina, si la reacción lo requiere, debe acudir a un centro de salud lo antes posible puesto que el tratamiento debe ser inmediato”, ha concluido el doctor Hernando de Larramendi.

Fotos :
Equipo de investigadores españoles.

El jefe de sección de Alergología del Hospital Marina Baixa, el doctor Carlos Hernando de Larramendi (Fotografía: Anna Mª Parejo Ripoll)

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